Prácticas Avanzadas de Yoga
Lecciones Principales

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Nota: Para las lecciones completas, con las adiciones, consulte los libros de AYP de Lecciones Fáciles para la Vida Extática.

Lección 31 - Meditación - Disfrutando al aire libre

Autor: Yogani
Fecha: 5 de Diciembre 2003


Miembros Nuevos: Se recomienda leer desde el principio de las lecciones principales de AYP, las lecciones anteriores son un prerrequisito para ésta. La primera lección es: "¿Por qué esta discusión?"

Pregunta: Fui a las montañas el fin de semana y medité al aire libre mirando hacia un gran valle. Es un lugar hermoso y mi meditación fue maravillosa. Me entremezclé con el suave aire de la montaña. ¿Hay algún beneficio en meditar al aire libre?

Respuesta: Hay un gran beneficio en convivir con la naturaleza, pero no necesariamente al meditar al aire libre. Ser capaz de apreciar la profunda belleza de la naturaleza es una de las grandes dichas de la vida. ¿Para que otro gran propósito podríamos estar aquí que para disfrutar del infinito mar de armonía dentro y alrededor de nosotros? La meditación habitual gradualmente cultiva nuestra inherente habilidad para apreciar la belleza de la vida. Ahora recuerda lo que hacemos en la meditación. Repetimos el mantra suavemente y cuando nos damos cuenta que se fue, lo recuperamos de nuevo.  Hacemos esto dos veces al día durante veinte minutos. No meditamos para tener una experiencia particular, el proceso de purificación tiene su propio camino. No podemos dirigirlo o predecirlo. Hacemos este sencillo procedimiento y dejamos que actúe.

Entonces, nuestro procedimiento no se adiciona con sentarnos en la punta de una montaña o en algún lugar en particular, excepto el lugar que tenemos dispuesto para meditar y en donde tenemos las mínimas distracciones.

Jesús dijo: "Ve a tu armario a rezar"

Esa es la idea. La meditación es un proceso interno, así que nos retraemos para llevarla a cabo.

Si estamos en un avión, en una sala de espera o en la punta de una montaña, posiblemente no tengamos opción. Hacemos nuestro mejor esfuerzo y meditamos ahí. Como lo platicamos anteriormente, puede hacerse también. Pero no vamos a la punta de una montaña para con el propósito de meditar. Es mejor hacerlo en una cabaña o habitación en donde hay silencio y tranquilidad. Entonces podemos meditar, ir hacia adentro con el mínimo de estimulación para los sentidos. Posteriormente podemos salir y apreciar el gran paisaje; después de haber empapado nuestro ser con la calidad iluminatoria de la conciencia pura. En ese momento cierra los ojos si lo deseas y sé uno solo con la gloria de la naturaleza a tu alrededor. ¡Disfrútalo!

La meditación es una preparación para enriquecer la experiencia de todo lo demás. Es un retiro del mundo exterior hacia la conciencia pura y al regreso podemos ver el mundo de una manera más refinada. Si tratamos y mezclamos nuestra práctica meditativa con la experiencia del mundo exterior al mismo tiempo, los resultados no son óptimos. Primero vamos hacia adentro, después regresamos. Meditar no es tratar de estar dentro y fuera al mismo tiempo. Ese estado solo llega con el tiempo y de manera natural a través de la práctica regular de meditar. Estar dentro y fuera al mismo tiempo no es la práctica de la meditación. Es el fruto de la meditación.

Déjate inspirar por la belleza de la naturaleza. Se conciente que puedes experimentar la naturaleza en formas más refinadas como resultado de la práctica de la meditación. Usa tu inspiración para redoblar tu compromiso con tu práctica diaria. Con el tiempo, conocerás a la naturaleza de manera que estarás mezclado con ella permanentemente. En ese momento tu estado natural será estar completamente dentro y fuera al mismo tiempo. Te convertirás en la naturaleza.

Este es el fruto del yoga y de la verdadera religión. Esta es la iluminación.


El gurú está en ti.

Nota: Para obtener instrucciones detalladas sobre meditación profunda, vea el libro de AYP de Meditación Profunda.

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